sábado, 5 de mayo de 2012

TIEMPOS DE BIOÉTICA

En 1970, un visionario estadounidense, bioquímico y profesor de oncología, de nombre Van Renssenlaer Potter, utilizó por primera vez en una publicación científica el término Bioética, razón por la cual ha sido considerado el Padre de la Bioética, a la cual le atribuyó características inequívocas vinculadas con su enfoque ambientalista. 

A partir de esa fecha siguió construyendo su idea sobre una acción humana que consideraba crucial, ante las perspectivas que se perfilaban problemáticas en las relaciones del hombre con la naturaleza.

Sin embargo, ante un término tan sugestivo y dada la necesidad de despertar el humanismo, a raíz de las experiencias sufridas por las víctimas de la segunda guerra mundial, se conoció en el ámbito médico como la máxima reflexión ética que el médico debe asumir ante el enfermo, y ante los seres sometidos a estudios científicos, ya sean animales o humanos. De allí que hoy la bioética tenga una inclinación muy severa hacia el mundo de la medicina y la investigación biomédica, aún cuando en los documentos iniciales producidos por la biomedicina el término no hubiese sido utilizado. Fue posteriormente, cuando se da inicio al proceso multiplicador de tales documentos, cuando definitivamente la medicina la asume para referirse al compromiso ético del médico y del investigador. 

La esencia de la idea potteriana constituía un gran salto desde el enfoque antropocéntrico de la cultura occidental,  hacia un reconocimiento y respeto por la naturaleza, la cual percibía Potter en peligro, ante los desmanes que la actividad humana hacía sobre el planeta.

No menos significativo lo fue en el ámbito biomédico, poner en blanco y negro estipulaciones para el manejo de animales de experimentación y reconocer los derechos a la vida, y el respeto por la autonomía de cada ser humano sobre su propio destino.

Con horror fueron constatados los abusos a los que sometieron los nazis a los judíos, en la aplicación de experimentos científicos ni siquiera concebibles para ser realizados en animales. A partir de lo cual surgieron documentos para regular la investigación en animales y con humanos. No obstante, eventos como éste, también fueron registrados en otros lugares y en otros tiempos, en los cuales se reportan abusos, engaños, y mala intención de investigadores quienes excusados en la ciencia médica, sometieron a procesos de enfermedad a poblaciones indefensas. 

Tímidamente la bioética fue tomando espacio en las universidades, centros de investigación, promociones de la UNESCO y otras organizaciones mundiales que hasta llegó a ser considerado por los Estados, y hoy muchos países cuentan con Comisiones de Bioética, con más o menos actividad; los años comprendidos entre 1995 al 2002, se produjo un movimiento considerable tanto en Europa como en América, en los cuales se reportaron muchos eventos tipo Congresos, Talleres, y Conferencias, se crearon Maestrías, Cátedras Libres, que dieron un impulso notable a un tema que mucho tiene de cambio interno o personal.

Quien quiera saber lo que es bioética, debe saber de inmediato que es un claro despertar de la conciencia, no una ley; es una reflexión profunda, no una imposición; es una responsabilidad, no una obediencia; es una decisión, no una norma más; es ética, no moral; es autonomía, no heteronomía; es una percepción del mundo como unidad, no como separación; en fin, una visión profunda de amor.       

La bioética surge como expresión de una necesidad de justicia inspirada en los destinos de la humanidad, y surge tardíamente, siglos de horror precedieron a una generación que iluminó al mundo con su visión ambientalista; hoy ya reposado el término, la bioética sigue siendo un clamor ante el futuro, un clamor desde el planeta y desde la vida.  

Estamos ya en tiempos sobrepasados, en tiempos estrechos, ya deberíamos haber construido un camino de vida en el planeta, pero los intereses personales siguen prevaleciendo sobre la visión bioética, ni qué decir de contaminaciones y crímenes ambientales, de crímenes a la dignidad humana y crímenes contra la inteligencia, el poder sobre la filosofía, el temor sobre la conciencia, por eso éstos siguen siendo TIEMPOS DE BIOÉTICA

      

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